Conocí esta antología gracias a una de sus participantes, la bloguera y escritora Natalia Ros, a la que sigo desde hace tiempo en su blog yo leo Novela.
Happy ending es una antología formada por 15 relatos seleccionados por la editorial Coyote con el fin solidario de ayudar a la financiación de la Fundación CRIS contra el cáncer, a la que se destinarán los beneficios íntegros de la obra, meta que estoy segura que muchas y muchos compartiréis. El resultado es un libro de lectura fácil y ligera perfecta para acompañar a otras más densas.
Los relatos
En cuanto a los relatos, son muy diversos, tanto en extensión como en temática y, por supuesto, en estilo, ya que los quince cuentos son de quince autorías diferentes. Lo que tienen en común es que cumplen con el requisito que la editorial solicitó a los participantes: debían huir de los finales tristes. Tras leerlos, aunque no diría que en todos hay un «happy ending», sí creo que en todos hay una sensación final de esperanza.
Como os he dicho, los relatos son muy diferentes y, como os imaginaréis, mis favoritos han sido los más cercanos a la fantasía, como el de Natalia Ros, titulado El club de los monstruos tímidos, un risueño cuento que habla de la timidez y que tiene como protagonistas a unos monstruos que son una auténtica cucada robacorazones; o Señal de esperanza, de Silvia López González, que habla de la superación de una pérdida, de la necesidad de una última despedida y de la esperanza. L´Engranage, por su parte, es un relato contado de una original manera, ya que, si bien está escrito en prosa, el autor, David López Fatela, ha buscado la rima interior en las oraciones.
Resumiendo…
No todos los cuentos gustarán igual a quienes se acerquen a esta colección de historias, pero ahí está también la gracia. Si os animáis a descubrir estas historias solidarias, no olvidéis contarme qué os han parecido.



Hola queridísima, pues la verdad es que está bien leer una antología en la que sabes que el final tenderá a ser feliz… me lo apunto aunque no te aseguro nada, ya sabes que me cuestan los relatos.
Un besazo
Si al final te animas, espero que te guste. Ya me irás contando jejeje
Beso grande.
Pues gusta saber que la historia va a terminar bien. Tomo buena nota de estos relatos.
Besotes!!!
Si te animas, ya me dirás qué te parecieron, Margari 🙂
Beso grande.
¡Hooola, Anabel!
¡Jooo, qué ilusión me hace que hayas querido leer esta antología tan especial!
Es cierto que los relatos son muy diferentes, y ahí está precisamente la gracia.
Muchísimas gracias por tomarte el tiempo de leerla y reseñarla, sobre todo tratándose de un libro solidario.
Un abrazo muy, muy grande, compañera. ¡Muac, muac!
Muchas gracias a ti y a los demás participantes por compartir vuestras historias. Me han encantado esos monstruitos, no sé cuál es mi preferido, puede que el del jabón jejejeje
Besazo, Natalia, ha sido un placer leerte 🙂
Burbujas es entreñable, y yo tampoco sería capaz de decidirme por uno. 😉
Te agradezco el apoyo, en serio.
Un millón de gracias y de besos.
Un abrazo muy grande, Natalia. Sigue escribiendo así 🙂
Hola, Anabel. Qué iniciativa más bonita y qué importante ese final feliz o por lo menos con esperanza, sobre todo en los tiempos que corren donde cada vez es más difícil mantener el optimismo. Normal que todos no guste por igual pero esa luz, merece la pena.
Besotes
La verdad es que los relatos con una dosis de esperanza se agradecen, que, como dice la canción, «al mundo le falta un tornillo, que venga un mecánico, a ver si lo puede arreglar» 🙂
Beso grande y feliz semana, Norah.
Me parece una idea fantástica la de este libro, y cómo no, que Natalia se haya animado a escribir. Que por cierto, el título de su relato no puede ser más atrayente. Tomo buena nota.
Un beso 😉
El título del relato es muy atrayente, y el relato está genial, con unos monstruitos muy achuchables jejeje Me alegra saber que Natalia sigue escribiendo.
Besos, Ray.