Este es el libro 35 de la saga Mundodisco: un mundo plano, imaginado por Terry Pratchett, que navega por el universo a lomos de una tortuga estelar. Es una saga con un total de 41 libros que se pueden dividir en arcos según sus protagonistas. La corona de hielo es el tercer libro del arco de Tiffany Dolorido. (Para saber más de esta maravillosa saga y sus arcos pincha aquí).
Argumento
Tiffany Dolorido es una bruja de 13 años que está bajo la tutela de la señorita Traición, una anciana y respetada bruja de Mundodisco. Sin embargo, su aprendizaje se ve alterado por dos hechos. El primero es que, tras colarse en un baile ritual, el Forjador de Invierno se enamora de ella y ahora este anda por ahí creando temibles vendavales y gigantescos icebergs, lo cual, además de peligroso, puede trastocar una de las historias más viejas del mundo: la del ciclo del invierno y el verano. El segundo hecho es que la señorita Traición muere, “repentinamente”, a los 113 años de edad, lo que desencadena una lucha de poder entre brujas por heredar la casita de la recién fallecida. Tiffany deberá madurar y aprender rápido para que la situación se resuelva lo antes posible.
Agridulce
Como era previsible, este libro ha resultado ser una gran lectura mundodisquera (y más porque la leí en compañía de Nitocris). Pero, a diferencia de la mayoría de los libros de la saga, La corona de hielo es una lectura un poco amarga y deja un regusto triste y melancólico al terminar. Creo que esto puede deberse a que Terry Pratchett ya debía de haber sido diagnosticado de la terrible enfermedad que sufrió los últimos años de su vida: un alzhéimer temprano que se llevó su vida a los 67 años. Y es que en la novela encontramos unos monstruos que se alimentan de los recuerdos de los vivos, y, a través de ellos, Pratchett reflexiona sobre la memoria y sobre lo horrible que es perder los recuerdos.
Además de los recuerdos…
Es cierto que los recuerdos son un tema de la novela, pero no el principal. En realidad, diría que los temas principales del libro serían el paso a la madurez (ese momento en que hay que hacerse responsable de los errores) y las historias que creamos los humanos (cómo estas mueven nuestro mundo, cómo hay tropos que se repiten y cómo necesitamos darle una explicación a todo ―tanto a nosotros mismos como a la naturaleza―).
Además, La corona de hielo es un gran homenaje a las mujeres que, en el pasado, eran tildadas de brujas: mujeres sabias y solitarias, necesitadas por sus convecinos en la enfermedad y la desgracia, pero, a la vez, temidas.
Para terminar
Este es, como dije, un gran libro de Mundodisco, pero leedlo después de haber leído los anteriores del arco (Los pequeños hombres libres y Un sombrero de cielo); y, llegados a este punto, mejor si habéis leído también el arco de las brujas, porque así conoceréis a todos los personajes.
La corona de hielo es un libro que me ha dejado huella y dándole vueltas a cómo se sentiría Terry Pratchett mientras lo escribía y cómo seguía siendo capaz de dar lo mejor de sí mismo en cada línea, a pesar de que su mente ya estaba en manos de la enfermedad.


