En esta entrada vengo a dejaros mi opinión de ¡Zas!, una novela de la serie Mundodisco (un mundo, salido de la imaginación de Terry Pratchett, que plano viaja por el universo a lomos de una tortuga estelar). Se trata de la novela número 34 de la saga y de la séptima del arco de la Guardia (después de ¡Guardias!, ¡Guardias!, Hombres de armas, Pies de Barro, ¡Voto a Bríos!, El quinto elefante y Ronda de noche). (Más información de la saga aquí).

Argumento
Los trolls y los enanos se odian desde siempre. La batalla del Valle del Koom, su más sangriento enfrentamiento, sucedido siglos atrás, parece que está a punto de repetirse en la ciudad de Ankh-Morpork, sobre todo después de que un enano fundamentalista haya sido asesinado. Todo parece indicar que el asesino ha sido un troll, pero Samuel Vimes, comandante de la Guardia, desconfía de las pruebas. La investigación no le resultará sencilla: una oscuridad anciana y vengativa anda cerca, y lord Vetinari lo obliga a acoger en su guardia a una vampira. ¿Superará Vimes sus prejuicios contra los vampiros? ¿Encontrará al asesino? ¿Hallará respuesta a la pregunta más importante para un guardia?: ¿quién vigila a los vigilantes?
Los personajes
Los personajes son uno de los puntos fuertes de este arco de Mundodisco. Todos, desde el principal protagonista, Sam Vimes, hasta el último secundario recurrente, son personajes de gran carisma y personalidad definida que se ganan al lector con su temperamento característico, ya sea este el de un guardia valiente pero holgazán, o el de un gobernante astuto e imaginativo.
En esta novela, quienes hemos leído los libros anteriores del arco de la Guardia podemos apreciar cómo ha evolucionado Sam Vimes a lo largo de la serie: desde aquel policía borracho hasta llegar a ser un padre responsable y un comandante de la Guardia justo y honesto. En ¡Zas! él es el protagonista absoluto, y esto es un pequeño pero, porque deja poco margen para que se luzcan otros personajes; es cierto que he disfrutado de las ocurrencias del sargento Fred Colon y del cabo Nobby Nobbs, sin embargo, he echado de menos más presencia del capitán Zanahoria y su nobleza inigualable, y de lord Vetinari, patricio de la ciudad, con quien Vimes tiene unas conversaciones simplemente geniales.
Denuncias
Además de por sus personajes, el arco de la Guardia destaca por los temas que trata. Porque las novelas de la Guardia son el arma del autor para mostrar lo ridículo, y peligroso, de la xenofobia, el integrismo, el racismo, el chovinismo… Un peligro y un ridículo que hoy en día no está de más que nos recuerden, sobre todo del modo en que lo hace Pratchett: con un bisturí satírico bien afilado.
Así que…
Aunque he echado de menos más conversaciones de Vimes con Vetinari y más apariciones de Zahahoria, y aunque el asesinato que da inicio a la novela se me ha quedado un poco diluido y me ha sobrado un poco de ese humor absurdo que ha rodeado a las agentes Angua y Sally, todo lo demás, incluidas las reflexiones del final, hacen imposible no recomendar este libro (que es mejor leer después de haber leído todos los anteriores del arco de la Guardia).



Hola guapísima, el último que he leído de Mundodisco es El Quinto Elefante. Así que me queda todavía para llegar a este. Además, al releer la reseña acabo de descubrir que en El Quinto Elefante pasa exactamente lo mismo que comentas aquí, que faltan más conversaciones de Vetinari y Vimes, con lo que nos gusta… Pero bueno, siempre disfrutamos mucho de los libros de este hombre.
Un besazo
Sí, definitivamente Vetinari es uno de nuestros preferidos 🙂
Seguro que cuando llegues a este libro, también te gusta. Disfruta de todos los libros que te quedan 😉
Un beso, Nitocris.
Gracia por la información, pero no creo que me anime con esta temática.
Un beso.
No pasa nada, a por otro entonces 😉
Un beso, Lady.
Hace tiempo que tengo a Mundodisco un poco abandonado, mea culpa, y quiero retomarlo con algo que enganche. No sé si ¡Zas! es la mejor puerta de entrada ahora mismo, pero lo apunto en la lista por si me da el arrebato. Al fin y al cabo, Pratchett nunca falla…
Un beso grande.
Los arcos es mejor leerlos en orden para ir viendo cómo evolucionan los personajes, por lo que te aconsejarías que cogieras el siguiente que te toque de alguno de los arcos que estás leyendo. Las brujas también son la bomba jejeje
Un beso, Natalia, espero que te animes de nuevo con Mundodisco.
Ya sabes que no me animo. Son demasiados libros los de esta saga y no terminan de tentarme. Pero me alegra que los sigas disfrutando.
Besotes!!!
Los libros son autoconclusivos así que no puedo evitar recomendarte que leas Mort o Ritos iguales 😉 No puedes dejar de leerlos jejeje
Un beso, Margari.
Ay, Anabel, es que yo me pierdo. Pero he leído los dos primeros del Mundodisco que me los regaló un amigo superfan que lo ha leído y lee todo lo que sale.
Me gusta lo diferente que es y su sarcasmo y la ironía socarrona. Incluso su tipo de humor. Voy leyendo libros sueltos que me llaman la atención. Si recomiendas leer todo el arco de estos personajes para que tenga sentido, creo que mejor busco otro. Me encantaron también Carpe Jugulum y Soul Music.
Besos y felices lecturas
Hola, Norah:
Son muchos libros, pero como son autoconclusivos da un poco igual como los leas; no obstante, lo mejor es coger uno de estos dos sistemas: leerlos por orden cronológico o por arcos en orden de publicación. Yo te recomendaría que leyeras sin falta ¡Guardias!¡Guardias!: es muy bueno y así luego pueden leer el resto del arco sin problema 🙂 Si nos has leído El asombroso Mauricio y sus roedores sabios, La Verdad o Cartas en el asunto también te los recomiendo (los dos primeros son independientes y el tercero es el inicio de un arco).
Espero verte pronto por Mundodisco 😉
Un beso y feliz finde 🙂
Ayy, a ver cuándo retomo la saga. El último que leí fue !Guardias, guardias!, así que imagínate todo lo que me queda por delante. Pero cada vez que vuelves a traer algo de Mundodisco al blog, me entran unas ganas locas de leer a Pratchett.
Un beso 😉
No lo pienses más y lee el siguiente libro del arco de la Guardia, apuesto a que te gusta mucho 😉
Un beso grande, Ray.