Sigo con mi reto personal de leerme los 41 libros de la saga Mundodisco de sir Terry Pratchett. Hoy os traigo mi opinión de Dinero a mansalva, el número 36 (qué poquitos me quedan ☹). Es el segundo libro del arco de Húmedo von Mustachen (el primero es Cartas en el asunto) y lo he leído en compañía de la bloguera Nitocris, de Un libro en un tris.
Argumento
Tras renovar la oficina de Correo Postal de Ankh-Morpork con gran eficacia, Húmedo siente que le faltan emociones en la vida y se dedica a escalar edificios y colarse en su propia casa. Lord Vetinari, siempre atento a lo que sucede en su ciudad, no piensa dejar que el talento del granuja von Mustachen se desaproveche, por lo que le pide, sutilmente, que se haga cargo de la Casa Moneda y Banco Nacional. Y aquí empieza la nueva aventura de Húmedo, porque decir no a Vetinari es muy poco recomendable.

Le falta algo, pero es un Mundodisco disfrutable
Para mí este ha sido un libro de Mundodisco regulero. Es bastante parecido a Cartas en el asunto, pero con un Húmedo menos inspirado. Los secundarios recurrentes de la saga tampoco tienen grandes momentos. La novela empieza bien y parece que va a avanzar hacia una fuerte crítica del sistema bancario y el dinero, sin embargo, al final se queda en una mera y simpática explicación con alguna sentencia certera. El humor tampoco es tan brillante como en otros libros de Mundodisco. Por otro lado, hay una pequeña trama, además de la bancaria, con gólems, que queda demasiado en el aire. No digo que Dinero a mansalva no me haya gustado o no sea disfrutable, pero no lo recordaré con especial cariño. En realidad, estoy pensando qué más contar, pero ni siquiera encuentro un tema que conduzca al libro de manera definida.
Lo recomendaría a quienes hayan leído Cartas en el asunto y quieran una nueva aventura con Húmeda von Mustachen: no es una historia muy original, pero te saca unas cuantas carcajadas y sonrisas.


