Me acerqué a este libro gracias al reto Serendipia Recomienda de la escritora Mónica Gutiérrez y a la propuesta del blog Las inquilinas de Netherfield.

Ay, si hubiera sabido…
Asesinato en el Richelieu ha resultado una lectura bastante simpática y cozy gracias a su protagonista y narradora, Adelaide Adams: dama anciana, soltera, de buena posición económica, que vive en un hotel de larga estancia (el Richelieu) en un pueblo del sur de Estados Unidos en los años treinta. Si bien en un primer momento puede hacernos pensar en miss Marple, pronto esta sensación se desvanece, pues no tienen en realidad tanto en común.
Es una novela del estilo conocido como “had I but known”, y que viene ser algo así como “si hubiera sabido”. Esta característica es expuesta abiertamente por la autora en las primeras líneas, que, por otro lado, la editorial Siruela ofrece acertadamente como sinopsis:
«Yo, Adelaide Adams, soltera, estaba tejiendo en el vestíbulo del Richelieu la mañana que todo comenzó. Aunque en aquel momento no era consciente de que estuviera empezando nada. No me considero una mujer timorata y sé que ocasionalmente algunos miembros poco serios de las jóvenes generaciones me han tildado de vieja arpía. No obstante, de haber sospechado el desenfrenado derramamiento de sangre en el que pronto nos veríamos inmersos habría salido de allí pitando sin mirar atrás a pesar de mi rodilla artrítica y mi exceso de peso. Sin embargo, aquella luminosa mañana del mes de abril no habría sido fácil encontrar un rincón de apariencia más apacible que el vestíbulo de nuestro pequeño hotel residencial. Porque lo único que tiene de grandilocuente el Richelieu es su nombre».

Cozy, pero no tanto
Aunque es una novela posible de encajar dentro del cozy crime, lo es sobre todo por la ácida narración que realiza Adelaide y que nos hace reír con facilidad; sin embargo, otros aspectos la alejan del terreno más amable y alegre de lo cozy, como la descripción de los asesinatos y la mención de algunos temas bastante escabrosos que suelen evitarse en este tipo de lecturas (posible spoiler, pasa el ratón por encima si quieres conocerlos: la inducción a la prostitución o el tráfico de mujeres). No obstante, no es una lectura que tenga como primer objetivo la denuncia, sino el misterio, motivo por lo que no se ahonda en ellos.
La mirada de la anciana snob
A través de la visión de la anciana, la novela nos ofrece un retrato de las relaciones sociales en la época y de los prejuicios de las damas blancas adineradas. Así, podemos notar que no hay huéspedes negros en el hotel; que los negros solo están presentes como empleados; y que, si bien nuestra querida Adelaine Adams nos facilita el nombre completo de los empleados blancos, del personal negro solo menciona el nombre de pila (algo que me ha llamado mucho la atención).
También queda bien retratado el clasismo de la sociedad de entonces: el orgullo de las que se consideraban damas y la exclusión que estas ejercían respecto a las personas que no eran de su condición o no vivían según sus estrictas reglas morales.
Resumiendo
Es un libro que he disfrutado mucho, con una narración ágil y divertida, del que solo me ha fallado un poco la resolución. Le he cogido cariño a Adelaide Adams, una dama gruñona y snob, pero con buen fondo, a la que volveré a encontrar en la otra novela que protagonizó, El enigma de los gatos asesinados, que Siruela nos ha traído también 😊



Hola guapísima, yo también lo leí para el reto de Mónica, y la verdad es que me lo pasé pipa con Adelaide y su compadre detective… Ya tengo preparada en mi lista de eBilio el de los gatos asesinados, 🙂
Un besazo
Hola, Nitocris:
Es una lectura con la que una se lo pasa muy bien entre las ironías y el mal humor de Adelaide 🙂 Creo que también leeré el de los gatos: a ver qué lía la anciana jejeje
Besos 🙂
Aunque no soy asidua a estas lecturas, me parece interesante.
Gracias por la información.
Un beso.
Si un día te apetece una lectura ligera con misterio y una dama snob y gruñona, puedes darle una oportunidad 🙂
Un beso, Lady.
Pues creo que me lo pasaría bien con esta historia también. Tomo nota.
Besotes!!!
Seguro que sí, ya verás como te ríes con la dama sureña 😀
Un beso, Margari.
Me alegro que lo hayas disfrutado. Y aunque se sale un poco de mis gustos, siempre es un placer leer de qué va y tus impresiones tan acertadas.
Un beso 😉
Gracias, Ray, siempre es un placer compartirlas con vosotros y que te pases por este rinconcito.
Un beso 😉
Hola, Anabel. A mí de estas novelas lo que me gusta es el sitio y el ambiente porque apetece ir. Pero luego las historias en sí mismas no me llaman la atención. La dejo pasar.
Besos y felices lecturas
Entonces si no te llaman las historias de este tipo, mejor dejarlo pasar e ir a por otro de la eterna lista de pendientes jejeje
Beso grande, Norah.